miércoles, 28 de agosto de 2013

Comienza la aventura

Mujer.
Cuarenta y tantos.
Casada.
Dos hijos, un perro y un canario.
Ama de casa.
Esa soy yo resumida en 15  palabras, aunque últimamente me he dado cuenta de que debería añadir alguna más:
Infeliz.
Solitaria.
Decepcionada.
Uf, demasiado equipaje para la pequeña maleta que es mi alma, una maleta que apenas puedo ya alzar del suelo y que cada día que pasa va aumentando más y más de peso, una maleta que no puedo soltar porque, como los maletines de documentos de las películas de espías, está encadenada a mi con unas esposas cuya llave hace mucho tiempo que perdí.
Así que, ¿qué puedo hacer para aliviar mi carga? Muy fácil, me he dicho, compartirla. Y aquí estoy, dispuesta a comenzar esta nueva aventura con la secreta esperanza de encontrar un poco de alivio a mis cuitas, o quizás una mano amiga que me escuche, o un milagro que vuelva mi vida del revés y me saque de esta existencia que está lejos de parecerse a lo que siempre soñé. Quien sabe, la esperanza es lo último que se pierde.

No hay comentarios:

Publicar un comentario